Las preguntas más frecuentes
¿Qué pasa si no sé por dónde empezar o cómo explicar lo que me pasa?
No te preocupes. Es mucho más habitual de lo que imaginas. No necesitas tenerlo todo claro ni saber explicarlo perfectamente. Mi trabajo también es ayudarte a ordenar lo que sientes y poner palabras a lo que ahora puede parecer un lío. Podemos empezar por algo tan simple como “no sé qué me pasa, pero no me siento bien”. Desde ahí, vamos construyendo.
¿Cuánto dura una sesión de terapia y con qué frecuencia se hacen?
Cada sesión dura alrededor de 50 minutos.
La frecuencia depende de ti y de tu situación, pero generalmente se recomienda comenzar con sesiones semanales o quincenales. Esto nos permite empezar a trabajar de manera constante y ver resultados. A medida que vayamos alcanzando tus objetivos, podemos espaciar las sesiones progresivamente hasta llegar al cierre del proceso, siempre adaptándonos a tus necesidades.
¿La terapia online es igual de efectiva que la presencial?
Sí, la terapia online es igual de efectiva que la presencial. Lo importante no es tanto el formato, sino el vínculo que se crea y el compromiso con el proceso.
Muchas personas, además, encuentran en la modalidad online una mayor comodidad: estar en su propio espacio, ahorrar desplazamientos y poder integrar la terapia más fácilmente en su rutina.
¿Qué pasa si me da vergüenza o miedo contar lo que me pasa?
Es completamente normal sentir vergüenza o miedo. A muchas personas les ocurre al principio. La terapia es un espacio seguro, sin juicios, donde puedes ir compartiendo a tu ritmo. No tienes que contar nada antes de sentirte preparada.
Precisamente esos miedos también forman parte del proceso, y podemos trabajarlos juntas.
¿La terapia tiene un final o es para siempre?
La terapia no es para siempre, no busca crear dependencia. Su objetivo es acompañarte mientras lo necesitas, hasta que aquello que te llevó a buscar ayuda deje de limitar tu vida y puedas sostenerte por ti misma.
